MEXICALI, 11 mayo de 2020 (Especial/únicoBC).- Las medidas de distanciamiento social impuestas en prácticamente todo el mundo para evitar la propagación del virus SARS-COV2, causante de COVID-19, han afectado los hábitos de sueño de la población, haciendo que las personas sean más vulnerables a padecer insomnio. 

Al pasar por una situación de incertidumbre, estrés constante, sobresaturación de información, cambio en el ritmo de actividades y desfase en los horarios rutinarios como la que se vive actualmente, es normal que el ciclo del sueño presente variaciones o alteraciones, comentó el Dr. Daniel Álvarez, Coordinador de la Maestría en Neuropsicología y Docente de Tiempo Completo de la Escuela de Psicología de CETYS Universidad, Campus Mexicali.

Estos factores dan pauta a la modificación de nuestro reloj biológico al momento de dormir, ya que la energía corporal no está siendo utilizada como se hacía habitualmente, previo a la pandemia.

Pero ¿el confinamiento llega a afectar el sueño?

La respuesta es sí. De acuerdo con el académico, el sueño tiene dos reguladores: el ciclo circadiano, es decir el ciclo de luz y oscuridad,  que regula nuestro sueño asociando a la noche con dormir y a la luz del sol con estar despiertoy el regulador homeostático cuyo fin es mantener un equilibrio interno en el cuerpo, de manera que a más horas pasadas en situación de vigilia o mayor consumo de energía del cuerpo, mayor será la necesidad de dormir.

El primero comienza a verse afectado cuando las personas a partir de la cuarentena modifican sus hábitos y rutinas de sueño, debido a las repercusiones emocionales de la contingencia o por iniciativa propia, yéndose a acostar más tarde y despertando más tarde, realizando actividades distintas a las asociadas con la oscuridad y empiezan a hacer mayor uso de dispositivos electrónicos o a la luz, que en lugar de estar despiertos y activos se la pueden pasar durmiendo o somnolientos. 

Por su parte, el regulador homeostático podría verse afectado debido a la ausencia de cansancio provocado por la inactividad física la cual repercute en que al transcurrir el día nuestro cuerpo se mantiene activo y cuando llega la noche no siente la necesidad de descansar. 

¿Cómo saber si padezco insomnio?

Si anteriormente no tenías problemas al dormir, y hoy, cosas simples como despertar para ir al trabajo o escuela, hacer ejercicio, salir a pasear, etc., se han visto interrumpidas, por lo que empleas mayor parte del día en dispositivos móviles, viendo televisión, trabajar desde la computadora, tomando siestas o comiendo, es probable que te cueste trabajo mantener tu ciclo de sueño para obtener un descanso reparador, que te permita continuar con tu día a la mañana siguiente. 

El Dr. Álvarez, enfatizó en que, para recuperar tu ciclo de sueño, primero hay que identificar qué tipo de insomnio padeces:

  1. Insomnio de inicio: Este ocurre cuando, después de decidir que ya dormirás, te es imposible conciliar el sueño durante los primeros 30 minutos.

  2. Insomnio de mantenimiento o micro despertares: Una vez conciliado el sueño, es necesario mantenerlo durante la noche. La preocupación en exceso ante la contingencia sanitaria por el COVID-19 puede ser un detonante de que estos micro despertares sean cada vez más frecuentes, haciendo que una vez que te levantes, lo hagas con la sensación de haber dormido sin descansar.

  3. Insomnio terminal: Sucede cuando despiertas antes de lo habitual sin haberlo planeado así.

 “Las personas que tienen menos horas de sueño enfrentan niveles altos de irritabilidad o ansiedad, falta de memoria,  y esto impacta directamente en sus emociones y en su nivel de concentración”, refirió el Coordinador de la Maestría en Neuropsicología.

Recomendaciones

La situación de confinamiento obligatorio puede afectar los ritmos normales de sueño e impedir un descanso reparador. Afortunadamente, hay medidas al alcance de todo el mundo que pueden ayudarnos a conciliar un sueño de calidad.

Algunos de los consejos emitidos por el experto en neuropsicología, consisten en: 

  • Mantener fuera del espacio de descanso objetos que pueden significar una tarea que active nuestra mente.

  • Conservar las rutinas y hábitos de sueño previos a la contingencia.

  • Evitar hacer uso de dispositivos móviles antes de empezar a dormir. 

  • Evitar la exposición a la luz durante la noche 

  • Llevar a cabo acciones relajantes como leer un libro, respiraciones pausadas o técnicas de relajación antes de dormir

  • Evitar la sobre estimulación de noticias relacionadas con la contingencia

Lo anterior, en conjunto, te ayudará a tener una noche de sueño reparador.

Finalmente, el académico recordó que el ciclo de sueño varía de persona a persona, con base en su edad y su estilo de vida. También indicó que es normal sentirse agobiado por la situación que representa la pandemia. “Siempre que se considere necesario, lo mejor es pedir ayuda de los profesionales”.