TIJUANA, 10 agosto de 2020 (Especial/únicoBC).- El Gobierno del Estado mantiene a Baja California en “alerta máxima” o color “rojo” en el semáforo sanitario de esta semana (10 -16 de agosto), solo con algunas actividades en color “anaranjado” y evaluando otras reaperturas de forma planeada y ordenada, para evitar rebrotes que pondrían en serios problemas a los bajacalifornianos.   

  

Aunque la Federación colocó al estado en color “naranja” con tendencia en “amarillo”, el gobernador Jaime Bonilla dijo categórico que “no se puede autorizar el cambio en el color, por el alto riesgo que representa la vecindad geográfica de Baja California, con California (Estados Unidos)”, que reportó 8 mil casos nuevos en un solo día.   

  

“No estamos peleados con la economía, pero si tenemos una gran responsabilidad con la salud de la población en general; estando en color rojo podemos tener un control y la facultad de cerrar las actividades donde no se respeten los protocolos que se han autorizado; estar en ׳naranjaʼ, significa soltar las reglas en general”, puntualizó el jefe del Ejecutivo estatal en su cotidiana video transmisión en vivo.   

  

El Secretario de Salud del Estado, Alonso Pérez Rico, insistió que la curva epidemiológica de Baja California muestra una tendencia a la “baja”, aunque eso no significa que se haya acabado la pandemia.  

  

Además dijo enfático, que existe un riesgo latente por la vecindad con estados que presentan altos contagios (California, al norte; y Sonora, en el oeste); así como de comunidades en el propio estado de Baja California que se mantienen con un gran número de “casos activos”.   

  

Al expresar un agradecimiento a las unidades de apoyo como ISSSTE e ISSSTECALI, que reciben a pacientes no COVID y que permitió librar la primera ola de COVID, el titular de la Secretaría de Salud adelantó que ya están planeando la reconversión de ciertas áreas para iniciar las consultas y procedimientos quirúrgicos selectivos.   

  

Con respecto al uso de ciertas terapias que en redes sociales “recomiendan” para el COVID-19, como el dióxido de cloro, el Dr. Pérez  Rico comentó que tanto la Secretaría de Salud del Gobierno de México, como la COFEPRIS a nivel nacional, “…no recomiendan, ni autorizan el uso de esta sustancia como tratamiento; además de que la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en Inglés) presentó reportes de personas que experimentaron eventos adversos graves, después de ingerir un producto de dióxido de cloro…”.   

  

En lo referente a los criterios para dar por terminado el aislamiento de los pacientes sin que se requiera que vuelvan a someterse a prueba, el secretario Pérez Rico explicó que, en los casos de sintomáticos se consideran 10 días después de la aparición de síntomas, más por lo menos otros 3 días sin síntomas; en tanto para los casos asintomáticos, se consideran 10 días después de dar positivo en la prueba del Sars-Cov2.